Fondo de Estabilización 4: del FEPCO AL SIPCO

Desde la academia, Salvador Valdés llegó a Teatinos 120, piso 12, como asesor senior del ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

Su primera gran tarea fue construir el nuevo sistema de protección a los consumidores frente a las fluctuaciones de los combustibles.

Con este proyecto en el Congreso, Valdés explica -en su primera entrevista en su nuevo rol- los alcances de las dos etapas que regirán el Sipco y el Sepco (ver infografía).

– ¿En los nuevos sistemas Sipco y Sepco, ¿qué se mantiene del antiguo Fepco?

– Primero, el concepto de dar al consumidor pequeño tiempo para ajustarse, de manera que cuando haya un alza del precio internacional, el valor doméstico suba, pero en forma rezagada. Esto da el tiempo para ajustarse y para que la gente empiece a tomar medidas. Segundo, se focaliza en los usuarios de menor tamaño, porque los grandes usuarios de diésel, por ejemplo, deberán contratar sus coberturas por su cuenta. Ellos, no podrán usar los servicios del Estado para esto. Tercero, durante la primer etapa del Sipco se mantiene la forma de calcular cuánto va a ser el componente variable del impuesto específico. De hecho, es bastante similar a la fórmula que rigió entre 2006 y junio de 2010.

– ¿En la segunda etapa?

– Damos un paso importante, ya que reemplazamos la fórmula de calcular el impuesto variable, para introducir un sistema de seguro, de ahí el nombre Sepco. El consumidor tendrá que iniciar un pago de primas de cobertura, pero a cambio de eso dejará de pagar impuestos cuando baje el precio internacional.

– ¿El consumidor pagará estas primas en el precio final del combustible?

– Sí, y el impuesto que se ahorrará también se notará en el precio a público del combustible.

– ¿Cómo será la transición desde la primera etapa al seguro?

– Para efectos de los consumidores es simplemente que la manera de calcular el componente variable del Impuesto Específico a los Combustibles (IEC) hasta una semana será de acuerdo al Sipco y a partir de la siguiente semana será con la fórmula del Sepco. Está pensado para que esta transición no se note.

– ¿Si alguno de los combustibles está en su período peak de alza al pasar del Sipco al Sepco, no se corre el riesgo de que aumente el precio hacia los usuarios?

– No. El consumidor pequeño recibirá apoyo en cualquiera de los dos sistemas, incluso la magnitud del apoyo será igual en la primera etapa (Sipco) a la que hubiera tenido en el Fepco que feneció el 30 de junio, con una banda de +/- 12,5%. Entonces, frente a la misma alza del precio externo, el respaldo al consumidor doméstico será casi el mismo en los dos sistemas.

– Una vez que se apruebe este proyecto de ley, ¿cuándo estiman que comenzará a regir este sistema?

– Nuestra estimación es entre 6 y 12 meses. Antes de eso, una vez que el Congreso nos apruebe, entraremos en la etapa uno.

Los grandes

– ¿Este cambio no se notará incluyendo a los usuarios de diesel?

– Ellos son de dos grupos. Los pequeños tendrán cobertura. Las mineras, generadoras eléctricas, la CAP y otros grandes usuarios de combustible diésel, que no pagan impuesto específico, porque ellos recuperan el 100%, no notarán la diferencia porque ya no tienen cobertura hoy y no la tendrán con esta iniciativa.

– ¿Por qué?

– Pensamos que la cobertura que se dio en el pasado resultó ser fiscalmente muy cara. Uno de los problemas fueron los subsidios que se dieron a estos grandes usuarios de energía que no debieron haberlos recibido. En la última década, el costo fiscal fue de US$ 2.300 millones. Por tanto, queremos focalizar el gasto de recursos públicos. Si en el futuro vuelve a existir un alza fuerte en los precios de la energía y se debe subsidiar, queremos estar seguros que no vuelva a haber subsidios a grandes usuarios, porque ellos pueden cubrirse por su cuenta. Queremos que esta cobertura vaya solo a los consumidores pequeños y PYME.

– ¿Cuál es la recomendación para este sector?

– Los grandes usuarios tendrán que desarrollar su área de finanzas, una unidad donde tomen una política de cobertura financiera más sofisticada y más acorde con lo que hacen las demás empresas medianas y grandes del mundo. En esto, Chile está atrasado dentro de los países de la OCDE. Las grandes empresas en Chile están entre las más atrasadas en términos de cobertura con derivados financieros energéticos, y tienen que ponerse al día.

– También hay críticas a que este sistema no cubrirá a las grandes distribuidoras…

– Hay varios combustibles en Chile que no tienen uso en el sector transporte, por tanto, no dan origen al impuesto específico y se usan para calefacción tanto a nivel de PYME como de hogares, oficinas y centros comerciales. Todos estos combustibles -kerosene, gas licuado y gas natural- son distribuidos por empresas grandes y sofisticadas. La experiencia internacional dice que el servicio de estabilización o cobertura es prestado por los grandes distribuidores a sus consumidores retail.

– ¿En qué consiste?

-Estas empresas distribuidoras agregan a su servicio de distribución física un servicio implícito de no transmitir de inmediato las fluctuaciones del precio mayorista al consumidor. Entonces, hay una demora en la transmisión tanto para las alzas como para las bajas. Eso es exactamente lo mismo que hacen estos fondos, el Sipco y el Fepco.

Salvador valdés, asesor senior del ministerio de hacienda explica la postura del gobierno frente a sipco y sepco
Hacienda: “Queremos estar seguros que no vuelva a haber subsidios a los grandes usuarios”

Marta Sánchez
Diario Financiero
Martes 27 de julio de 2010.

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