ABOGADOS ANALIZAN EL “EFECTO 2016” Y LA RENTA PRESUNTA

ABOGADOS ANALIZAN EL “EFECTO 2016” Y LA RENTA PRESUNTA

Uno de los cambios más radicales que ha tenido la nueva normativa tributaria es el cambio de condiciones que deben cumplir los contribuyentes que tributan en base a renta presunta, esto, es agricultores, transportistas o mineros, con bajos niveles de facturación.

Originalmente el texto de la Reforma Tributaria (Ley 20.780) contemplaba una situación anómala para los agricultores, transportistas y mineros acogidos al régimen de renta presunta; a esta anomalía se la conoció como “efecto 2015”, y consistía en que la ley obligaba a los contribuyentes acogidos a régimen de renta presunta a cumplir al 31 de diciembre de 2015, tanto con los requisitos establecidos por la legislación pre-reforma como también con los requisitos que la reforma hacía aplicables a partir de 1 de enero de 2016, esto es, para mantenerse tributando bajo presunción se debía cumplir tanto con la normativa vigente, como con aquella normativa que aún no entraba en vigencia, con la complicación que ello implicaba.

Dada la injusticia de esta norma legal, la simplificación de la Reforma Tributaria derogó el “efecto 2015”, pero estableció un nuevo efecto, el denominado “efecto 2016”.

El cambio establecido en las disposiciones transitorias de la Ley 20.899 indica que el contribuyente sujeto al régimen de renta presunta durante 2015 solo debía cumplir con los requisitos vigentes en la antigua regulación para mantenerse durante el ejercicio 2016 bajo el régimen de renta presunta. Sin embargo, también estableció que los contribuyentes sujetos a renta presunta durante el ejercicio comercial 2016 que al 31 de diciembre de este año dejan de cumplir cualquiera de los requisitos establecidos en el nuevo artículo 34 de la Ley de la Renta, que contiene la nueva regulación de renta presunta, a contar del 1 de enero de 2016, esto es, con efecto retroactivo, deben tributar en base a renta efectiva, ya sea con contabilidad completa (artículo 14 A o B) o en base al régimen de tributación simplificada (artículo 14 ter A). En consecuencia, esta norma se aplica retroactivamente.

El “efecto 2016” es una norma transitoria aplicable solo para este año, ya que las normas permanentes, que rigen a contar del 1 de enero de 2017, contemplan que, por regla general, el contribuyente que deja de cumplir uno o más de los requisitos del artículo 34 de la Ley de la Renta deben cambiar de régimen tributario solo a contar del día 1 de enero del año siguiente al incumplimiento.

Es importante tener presente que el “efecto 2016” constituye una norma que por desconocimiento producirá un alto nivel de incumplimiento a dos niveles:

a.) Comenzará a aplicar a contar del 1 de enero de 2017 las reglas de tributación en base a renta efectiva.

b.) Al encontrarse liberado de la obligación de llevar registros contables bajo el régimen de renta presunta, y al enterarse solo en el mes de diciembre de 2016 que ya no cumple con uno o más de los requisitos del artículo 34, tendrá que reconstituir su contabilidad desde el inicio del año, timbrar libros, contar con toda la documentación de respaldo, practicar inventario inicial y balance de cierre, todo con efecto retroactivo.

En consecuencia, y desde ya, los contribuyentes sujetos a renta presunta deberán estar frecuentemente revisando que cumplen con todas las condiciones para mantenerse en el régimen de renta presunta, o tendrán que hacer como si estuvieran sujetos a renta efectiva desde el inicio del año.

Fuente: PULSO

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