LA FALTA DE CONCIENCIA DE LOS IMPUESTOS QUE SE PAGAN

LA FALTA DE CONCIENCIA DE LOS IMPUESTOS QUE SE PAGAN

Según la Encuesta Nacional Bicentenario, publicada por la Universidad Católica-Adimark 2014, 28% de los encuestados cree que no paga ningún impuesto, 12% cree que paga algo y 15% que paga poco. Juntando estos tres rubros, 55% de los encuestados cree que paga “nada, poco o algún impuesto”. Esto nos lleva a realizar un cuestionamiento importante: ¿tenemos real conciencia de los impuestos que pagamos?

Pareciera que no…

Según el Ministerio de Desarrollo Social, 70% de la población que trabaja no supera los $572.590 en ingreso. Quizá por eso existe la percepción del “no pago” de impuestos, pues en Chile solo lo hacen aquellos cuyo salario supera los $583.173. Pocos saben que hay impuestos indirectos que pagamos todos los ciudadanos, aun cuando no percibamos ingresos. Son principalmente el IVA, el impuesto a las bebidas no alcohólicas, licores, cerveza, cigarrillos y bencina. Si bien hay otros impuestos indirectos, no se pueden aplicar en la imputación, por lo que el resultado obtenido es inferior al real.

El primer quintil paga $40.611 mensuales en impuestos, mientras que el segundo paga $81.015. Casi el doble. No parece mucho dinero, pero si hacemos análisis comparativos, lo cierto es que el desembolso es bastante alto.

Por ejemplo, si una persona del quintil más bajo no tuviera que pagar los impuestos indirectos, alcanzaría a cubrir el 92,6% de la canasta básica, mientras que una persona del segundo quintil la cubriría en su totalidad y le sobrarían $37.163 al mes. Por otro lado, si no se abonaran estos impuestos, una persona del quintil más bajo podría viajar todos los días hábiles del año (ida y vuelta) en el Metro, en la hora punta, y le sobrarían $141.735. Para el caso del segundo quintil, el excedente asciende a $626.578.

En una vida laboral (35 años), una persona del quintil más bajo ahorraría aproximadamente $17.000.000 (en caso de no abonar en impuestos). Una del segundo quintil ahorraría $34.000.000. Con estos montos, una persona del quintil más bajo podría cubrir el 68% del costo de un departamento ubicado en Maipú, de 48 metros cuadrados, de un valor de $25.000.000. También le alcanzaría para cubrir el 62% del costo de un departamento de similares características en La Pintana, de unos $20.000.000. En caso de adquirir un inmueble en Puente Alto, cubriría hasta el 85% de su valor. Una persona del segundo quintil podría pagar en su totalidad cualquiera de los tres inmuebles mencionados. Si nos vamos a Santiago Centro, el quintil más pobre alcanzaría a costear el 28% del inmueble, mientras que alguien del segundo quintil cubriría el 56%.

Sería bueno que la ciudadanía tuviera más conciencia fiscal. No para pagar menos, pero sí para levantar la mano cuando se trata de implementar nuevas reformas.

“Ese impuesto que todos pagamos”

Iván Cachanosky.

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Fuente: Pulso. 26 de octubre de 2015. Por Iván Cachanosky.

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