EXPERTOS OPINAN SOBRE AJUSTE TRIBUTARIO

EXPERTOS OPINAN SOBRE AJUSTE TRIBUTARIO

No dejó de causar una sonrisa entre los senadores de la Comisión de Hacienda, el hecho de que dos presentaciones de dos antagonistas políticos coincidieran en su crítica al proyecto de simplificación tributaria que se analiza en esta instancia.

Tanto el ex ministro de Hacienda, hoy director de Clapes-UC, Felipe Larraín, y el ex director del Servicio de Impuestos Internos (SII) de este Gobierno, Michel Jorratt, cuestionaron que la iniciativa restrinja el régimen de renta atribuida -que contiene un impuesto corporativo de 25%- sólo a las empresas formadas por personas naturales; y que el resto de las compañías, por ser integradas por sociedades o personas jurídicas, deberán tributar por el semi integrado, con impuesto de 27%.

“Me parece que la propuesta del Ejecutivo restringe excesivamente el régimen de renta atribuida, sin que existan razones de peso para ello. ¿Qué razones hay para que un emprendedor, por el sólo hecho de haber elegido configurar su empresa como sociedad anónima, o por tener dentro de sus socios a otra persona jurídica, tenga que quedar sujeto a doble tributación y pagar más impuestos que otro empresario similar, pero que escogió otra configuración? Claramente este cambio afecta negativamente la equidad y la neutralidad del sistema tributario”, indicó Jorratt en una carta de tres páginas enviada a los parlamentarios, debido a que no pudo asistir a la comisión por estar de viaje.

Por su parte, Larraín indicó que sus cálculos indicaban que unas 40 mil pymes deberán declarar sus impuestos por el régimen semi integrado por ser personas jurídicas. “Es decir que el proyecto conlleva un aumento de la carga tributaria que recaerá en las pymes, las que tendrán que pagar $120 mil millones más de impuestos. Este sistema tiene problemas serios”, sostuvo.

A este reclamo se sumaron el Colegio de Contadores, que a través de su consejero Luis Torres propuso abrir más la puerta de la renta atribuida al 100% de las pymes con sociedades compuestas, y el socio de PWC, Nicolás Ulloa, que planteó permitir que las sociedades con un socio persona jurídica pudieran también optar a tributar por atribuida.

En la sesión estaba presente el subsecretario de Hacienda, Alejandro Micco, quien a través de un esquema (ver tabla) no descartó este hecho, sino que explicó que en esta situación estarían el 2% del total de las empresas -entre chicas y medianas-, es decir 19.468, las que representan un 2,4% de la recaudación.

Carolina Fuensalida aborda la norma antielusión

Este martes, Carolina Fuensalida estuvo presente en la Comisión de Hacienda del Senado, en donde se está discutiendo la simplificación de la Reforma Tributaria. Ahí, la socia de Fuensalida & Del Valle fue enfática en señalar que a pesar de los cambios, éstos no fueron suficientes en materia de la norma antielusión para dar claridad jurídica al contribuyente. A su juicio, hay un error de concepción “en pensar que el sólo hecho de pagar legítimamente menos (impuestos), sea susceptible de ser calificado como elusión”.

En la comisión de Hacienda habló de las sanciones a los contribuyentes por la norma antielusión. ¿A qué se refiere? 

Si bien no hay una sanción en el sentido de multas de por medio, el contribuyente va a tener un régimen de tributación completamente distinto al que había previsto, y también será tildado de usar una práctica abusiva o de simulación. Aunque esto no conlleve una pena privativa de libertad, como puede ser en el régimen penal, evidentemente existirá una sanción reputacional. En Chile está muy arraigado el concepto de que la elusión de alguna manera pareciera oler a delito. Ya sabemos que no.

En ese sentido, ¿está clara la línea entre la elusión y evasión?

Tengo claro cuál es la línea entre el delito y elusión, al menos de manera teórica, pero sí creo que en algunos casos se va a poder cruzar, como cuando hay una planificación tributaria agresiva. Estas normas están hechas para que se logre, con la práctica, con la doctrina que se está dando y la jurisprudencia, definir y ojalá enmarcar de la manera más clara posible la línea divisoria entre la elusión y la evasión.

¿Es necesario crear una regla para diferenciar los actos elusivos y evasivos? 

Creo que la ley no va a experimentar cambios en el sentido de establecer un catálogo de prácticas elusivas, porque la práctica tributaria y del mundo civil excede siempre con creces a la imaginación del legislador. Por lo tanto, ir estableciendo catálogos de prácticas prohibida o elusivas es muy difícil, porque siempre la norma se va haciendo anacrónica. Sólo tiendo a pensar que con la norma actual, que es muy amplia, va a ser bastante difícil establecer cuál va a ser el impacto que va a tener,  y al final del día la práctica, cuando los casos lleguen a los tribunales, va a ser lo que nos va a ir dando luces, pero mientras tanto estamos en una situación de mucha incerteza. No saben lo difícil que es poder decirle con claridad y certeza jurídica a un contribuyente lo que puede o no puede hacer.

¿Cuál sería el mayor problema?

Pensé que la norma legal que habíamos generado en el protocolo de acuerdo nacional era una que daba un rayado de cancha bien clarito. Me parece que darle libertad al contribuyente para que pueda hacer con tranquilidad sólo lo que está regulado por la ley tributaria, es en extremo ahogante.

Francisco Saffie señaló en PULSO que aquellos que criticaban la norma, es porque no querían una norma antielusión…

El tema lo conversamos, porque me sentí un poco afectada con esa frase, básicamente porque he aparecido mucho tratando de que se aclare el tema de la elusión. Esta norma, como primera aproximación que tiene nuestro derecho, a mi juicio tenía que ser una norma que tuviera suficiente certeza jurídica.

¿Qué se puede hacer ahora para mejorarla?

Podría ser perfeccionada con cambios muy acotados, pero cambios que tiendan a reconocer que la libertad contractual y la autonomía de la libertad que en Chile existe, también existe en el mundo tributario. O si no, queda una norma que hoy en día da poco espacio para actuar ex ante con certeza jurídica y eso como país es muy malo. Necesitamos un país donde se pueda seguir haciendo negocios, en que se pueda seguir invirtiendo, aunque evidentemente sin defraudar.

¿Es una mirada pro contribuyente la suya?

Creo que hay un error en pensar que el sólo hecho de pagar legítimamente menos, desde el punto de vista de los impuestos -porque el legislador lo reconoce-, sea susceptible de ser calificado como elusión.

¿Los Tribunales Tributarios Aduaneros tendrán la capacidad de enfrentar los nuevos casos?

El desafío que se les pone es titánico, pero además mientras no pasen años de jurisprudencia, los contribuyentes quedan en un nivel de incerteza bien grande, porque van a pasar años antes de que llegue un caso a la Corte Suprema emblemático. En estos 10 años va a pasar mucha agua bajo el puente, en que los contribuyentes van a preguntarse qué cosas pueden hacer. Creo que fuimos demasiado ambiciosos, se trató de abarcar todo en el primer test de esfuerzo y estamos ante una norma que hoy en día, sin quererlo, dada la interpretación que se hizo, dejó a los contribuyentes con mucha incerteza.

¿Fue suficiente el proyecto de simplificación? 

Hubo un trabajo importante del ministerio de tratar de simplificar lo que había ocurrido después del protocolo, pero me cuesta entender que de alguna manera fuimos y volvimos, nos dimos una vuelta enorme y deshicimos el sistema tributario para llegar a algo muy similar a lo actual en cuanto a la visión y a lo sistémico. Siento que había un karma tan grande con esta sensación de querer deshacerse de lo que se denominaba FUT, que por tratar de deshacernos de este FUT deshicimos el sistema tri lar desde el punto de vista macro.

¿Faltó más diálogo?

Creo que lo ideal hubiese sido que todos  hubiéramos estado dispuestos a conversar antes, y ver qué era lo mejor para una reforma tributaria que perdurará en los próximos 20 años. Lamentablemente pienso que por la misma dinámica que se ha producido también en esta pasada, es muy posible que los próximos candidatos -del sector que sean-, van a hablar nuevamente de impuestos y de tratar de reglar, deshacer, mejorar lo que estaba quedando. Eso no es bueno, porque al final del día las señales que damos, tanto internas y externas, no son las mejores. Un sistema tributario que cambia permanentemente sólo habla de incertezas.

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Fuente: Pulso. 21 de enero de 2016.

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