LAS ALTERNATIVAS DE AJUSTE A LA REFORMA

LAS ALTERNATIVAS DE AJUSTE A LA REFORMA

Literalmente moviendo las distintas piezas de un ajedrez. Así es el estado que hoy enfrentan los ajustes a la reforma tributaria.

El anuncio realizado por el titular de la cartera, Rodrigo Valdés, el 10 de agosto de simplificar la reforma tributaria, ha estado lejos de aplacar las preocupaciones en torno a este tema. Esto porque los distintos estudios y cálculos entregados por gremios empresariales y expertos al Ejecutivo coinciden en un punto central respecto del anuncio hecho por el Ejecutivo: no pone fin a los problemas el acotar la renta atribuida para que a esta solo puedan acceder aquellas empresas que tienen socios, propietarios o accionistas que son exclusivamente personas naturales (ver recuadro).

El Gobierno, según fuentes cercanas a las negociaciones, ha estado llano a recibir distintas propuestas. Sin embargo ha dejado definida como «intransable» la necesidad de mantener la recaudación adicional de tres puntos del Producto Interno Bruto (PIB). Aspecto que ha adquirido más relevancia aún, dada la estrechez fiscal que enfrentan en Teatinos 120 y que se ha agudizado en los últimos días con la baja del cobre.

«En la recaudación, Hacienda no transará y así lo ha dejado claro en todas las reuniones donde se ha analizado la reforma tributaria», señala un senador oficialista

En el empresariado están conscientes de ello y por eso una idea que han planteado algunos gremios en los últimos días apunta a elevar la tasa de Impuesto de Primera Categoría (fijada en 27% para el sistema semiintegrado hacia 2018), a cambio de que el crédito que puedan usar al pagar el impuesto Global Complementario suba del 65% actual.

Algunos empresarios, en privado, incluso han abierto la puerta para llegar a una tasa de 30%, a cambio de un crédito del 100%, medida que consideran un incentivo directo a la inversión. Si este camino fuese tomado por el Ejecutivo, permitiría que la tributación efectiva final de un contribuyente ubicado en el último tramo del Global Complementario ascienda a 35%, resolviéndose de esta forma la «desigualdad» que hoy genera la reforma tributaria entre los inversionistas extranjeros (hoy afectos a impuesto único de 35%) y los nacionales, que entre Primera Categoría y Global Complementario pueden llegar a pagar una carga de hasta 44,5%.

Fuentes cercanas a Hacienda precisan que si bien a la cartera no se le ha planteado una cifra específica, sí se ha «explorado» elevar la tasa de 27%.

En Teatinos 120 están conscientes de que el anuncio del 10 de agosto no resuelve todos los problemas técnicos y de incertidumbre que genera la reforma tributaria, pero precisan que la viabilidad de nuevas fórmulas «dependerá» de si estas permiten cumplir con la meta de recaudación de los tres puntos del PIB.

¿Pero ese objetivo se logra? No si solo se eleva de 27% a 30% la tasa de Primera Categoría, y por eso una opción que, en paralelo se ha evaluado, es que el nivel máximo del Global Complementario vuelva a 40%, tal como era antes de la reforma.

Esta última idea tiene sus orígenes en una propuesta que hizo el año pasado el ex consejero del Banco Central, Manuel Marfán, quien planteó que el impuesto de Primera Categoría se debería elevar a 25% (desde el 20% antes de la reforma), más un impuesto único a los dividendos de 15% y que la tasa máxima del Global Complementario sea el 40%.

Elevar el impuesto corporativo a 30% generaría, sin embargo, algunos inconvenientes y uno de ellos es la situación en que quedarían las pymes con una tasa mayor. Si bien a muchas de estas empresas se les harían devoluciones en abril de cada año, por no estar en la último tramo del Global Complementario, este es un segmento que requiere de caja y liquidez con frecuencia.

Los plazos con que se avanza

Todos los temas que han emergido postanuncio de Hacienda han generado que el Gobierno y el sector empresarial estén sacando distintos cálculos para encontrar un diseño que deje conformes a ambos sectores y permita cumplir con la recaudación de tres puntos del PIB.

Como sea, los plazos de envío del proyecto también son un tema a resolver. Varios parlamentarios oficialistas habían planteado el anhelo de que el Ejecutivo lo enviara a inicios de septiembre, de modo de poder tramitarlo antes de que deban enfrentar otro proyecto -el de Presupuesto 2016-, pero fuentes cercanas a Hacienda adelantan que, dada la complejidad del tema tributario, el proyecto no podría enviarse durante septiembre y su ingreso sería más cercano a octubre o noviembre, precisan.

En los principales gremios empresariales del país no ven con premura el envío de este proyecto. Porque hoy el debate público está centrado en la reforma laboral, y porque distintos representantes empresariales consideran que esta es «la» oportunidad para que la reforma tributaria «quede bien elaborada».

Es esta lógica la que llevó a la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) a extender los plazos para la elaboración del catastro que está realizando con sus seis ramas y el enfoque de este trabajo también incluirá el impacto en las pymes que habían pensado optar por la renta atribuida, pero que ahora deberán escoger el semiintegrado, por no ser persona natural.

La CPC espera dentro de las próximas dos semanas enviarle un documento al equipo a cargo de este tema en el Ministerio de Hacienda -liderado por el subsecretario Alejandro Micco y el asesor tributario de la cartera, Alberto Cuevas- con cálculos y distintos argumentos que demostrarían que el anuncio solo resuelve una parte de los problemas asociados a la reforma tributaria.

La visión de los expertos

Desde el punto de vista técnico, volver a un esquema integrado con una tasa de 30% para las empresas «simplificaría mucho el sistema tributario chileno» y generaría incentivos a la inversión, explica el abogado Juan Manuel Baraona.

El economista Patricio Rojas coincide con el diagnóstico, pero advierte que no se lograría recaudar el 3% del PIB, que es la exigencia planteada por el Gobierno.

Una de las problemáticas que se le presentan al Gobierno es cómo presentar el fondo donde se registrarán los créditos que nuevamente llegarían al 100% y que los empresarios podrían imputar a su Global Complementario. Antes de la reforma esto se registraba en el denominado FUT, mecanismo que se quería dar por terminado con la reforma, pues el Gobierno estimaba que era una gran fuente de elusión. Pero hoy en el mundo privado creen que este fondo -que de todas formas opera para registrar el 65% del crédito- tiene muchos más controles. Baraona cree que se estableció una serie de medidas antielusión.

Marcelo Laport, socio de Grasty y Cía, explica que a partir del 29 de septiembre de este año entra en vigencia la norma general antielusión, por lo cual el Servicio de Impuestos Internos (SII) contará con una serie de herramientas para impugnar actos que estime elusivos.

 

Fuente: Economía y Negocios Online. 30 de agosto de 2015. Por Silvana Celedón.

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